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¿Qué nos pasa con la ansiedad?

  Los síntomas de la ansiedad excesiva son variados. Hay personas que pierden el apetito, pero también puede ocurrir que sientan más hambre. Algunas personas no pueden parar de hablar y necesitan moverse constantemente, mientras otras son incapaces de iniciar una conversación. Puede aparecer temblores o aumentar la sudoración. También puede producir dificultades leves de memoria o problemas con la atención y la concentración.

 

 Suelen ser frecuentes las sensaciones de opresión en el cuello, aceleración del ritmo cardíaco o de falta de aire. Por eso puede confundirse con problemas cardíacos o respiratorios. También puede producir miedo o sensación de “muerte inminente”, especialmente cuando aparece de forma brusca.

 

Entre los síntomas que suelen acompañar a la ansiedad están los problemas del sueño. Son muy importantes porque si no se tratan por separado, pueden actuar como una retroalimentación positiva y empeorar el problema de la ansiedad.

 

La ansiedad produce también un aumento en la intensidad de las adicciones: los fumadores sienten más necesidad de fumar y los alcohólicos de beber. Como las adicciones suelen empeorar la ansiedad, se puede generar un círculo vicioso en el que las adicciones aumentan la ansiedad y la ansiedad aumenta la gravedad de las adicciones.

 

Si la ansiedad es muy intensa pueden aparecer síntomas menos habituales como la desrealización o la despersonalización:

 

- La despersonalización es una sensación en la que  la persona se siente distinta, como si hubiera cambiado o como si no estuviera dentro de su propio cuerpo. Puede mirarse en un espejo y verse distinto o sentir las extremidades de una forma diferente a la habitual. En ocasiones uno puede tener la vivencia de estar fuera de su cuerpo.

 

- En la desrealización el mundo exterior se percibe como distinto o extraño: hay quien lo como brumoso, otros describen la sensación de que algo ha cambiado sin saber explicar por qué. Puede ocurrir que se noten texturas distintas en los objetos o que nos parezcan más grandes o más pequeños de lo habitual.

 

 Tanto la desrealización como la despersonalización pueden ser síntomas de la ansiedad, pero hay otras enfermedades que pueden producirlos, por lo que si estos síntomas son intensos o repetitivos es necesario consultar con un médico para que realice un diagnóstico diferencial.

 

 La ansiedad puede producirse en episodios cortos y agudos o puede ser un problema crónico y constante que nos acompañe durante todo el día. 

 

Autor: Dr. Diego Urgelés

 

Consejos para la ansiedad

  • Conéctate con la naturaleza. Dar un paseo por un parque, hacer una excursión por el monte o adentrarse en un bosque puede ayudar a cualquiera a sentirse en paz y conectado con la tierra.
  • Protege tus músculos . La tensión muscular que se produce en momentos de ansiedad puede provocar contracturas y una tensión mental que disminuye tus capacidades. Prueba técnicas de relajación.
  • Evita los estimulantes. Nunca los tomes por la tarde-noche, ya que pueden alterar el sueño.
  • Mantente activo. Hacer ejercicio mínimo una hora al día (preferiblemente en la mañana) ayuda a reducir los niveles de ansiedad. La endorfina, también conocida como la hormona de la felicidad, es la encargada de disminuir el dolor y aumentar la alegría.
  • Compartir tus preocupaciones con los demás le puede ayudar a sacar esos sentimientos de de nerviosismo. Hablar con los amigos es de gran ayuda cuando uno está preocupado.
  • Realiza actividades Manuales: estas son muy convenientes si tienes ansiedad, ya que te mantienen concentrada en la tarea.

 

 


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